Río Jordán

Río Jordán

QUIERO SER COMO EL RÍO JORDÁN (del libro "Naturaleza Espiritual" del P. Lázaro Albar)


Quien era fuego de amor
se sumergió en las aguas del Jordán para santificarlas,
se puso en la fila de los pecadores como uno más,
y Juan el Bautista lo bautizó,
en ese mismo instante se abrieron los cielos,
quedó ungido por el Espíritu Santo
y se escuchó la voz del Padre que dijo:
«Este es mi Hijo amado, mi preferido, en quien me complazco».
Y hoy sigue escuchándose esa voz
cada vez que bautizo a un niño,
veo cómo Dios nuestro Padre se complace
en el nuevo nacimiento de ese niño
y le devuelve la dignidad de hijo de Dios,
y así el niño queda santificado,
consagrado para Dios,
ya no se pertenece porque pertenece a Dios.
Quiero ser agua santificada para santificar a los demás,
agua de Dios que bendice a los demás,
corriente del Espíritu Santo que llegue al corazón de los demás.
Quiero ser como el río Jordán
que me acogió para renovar mi bautismo,
me dejó ungido del Espíritu,
y me dio nuevas fuerzas para la misión y la oración.
Algo especial se respira en el río Jordán,
el paisaje está santificado porque allí estuvo nuestro Señor,
allí se sintió amado, consagrado, santificado,
y de allí el Espíritu se lo llevó a la soledad del desierto,
a la más pura oración.
Quiero ser como el río Jordán para santificar y bautizar,
sentirme pecador que necesita purificación,
sentirme bañado en las aguas del Espíritu,
sentirme misionero y apóstol de mi Señor. Amén.

Client

Lázaro Albar Marín

Date

22 Febrero 2018

Tags

Espiritualidad, Naturaleza