Invierno

Invierno

QUIERO SER COMO EL INVIERNO (del libro "Naturaleza Espiritual" del P. Lázaro Albar)


Llegaron el frío y las lluvias,
tras el cristal de la ventana puede observarse
el caminar de la gente con sus chaquetones y paraguas,
la lluvia cae con más o menos fuerza,
algunos días descansa para lucirse el sol,
ha llegado el invierno.
Hay también un invierno espiritual,
donde el corazón se enfría y a veces parece que hasta se congela,
se recluye uno en sí mismo y todo se paraliza,
necesitaría uno la lluvia abundante del Espíritu Santo
para que derrita el paisaje nevado de mi propio ser.
Cuando todo se paraliza parece que todo perece,
se enfría la vida de oración,
pero también la generosidad, la solidaridad, el clima fraterno,
y cómo no las virtudes que permiten tener el edificio levantado,
la fe, la esperanza y la caridad languidecen.
Paisajes nevados,
árboles secos a no ser que sus hojas sean perennes,
tormentas con sus rayos y truenos
donde todo el corazón se agita hasta que vuelve la calma
aunque aparezca el sinsabor de la vida.
Pero también, Dios mío, todo esto pasa,
todo es pasajero y relativo porque tú eres lo único absoluto,
tú eres el amor que permanece, la verdad que perdura,
la paz del alma y el silencio de la oración me ayudan a atravesar
las frías heladas de los inviernos que pasan.
Quiero ser como el invierno,
el invierno que pasa porque tú Cristo permanece
y siempre estás conmigo como Sol que enjugas mis lágrimas,
das calor de amor a lo que perece
para levantarme y abrazarme. Amén.

Client

Lázaro Albar Marín

Date

22 Febrero 2018

Tags

Espiritualidad, Naturaleza